¿ES EL MIEDO NUESTRO ENEMIGO?

Siempre se ha identificado el miedo como un sentimiento negativo que preferimos no padecer, todos queremos saber como superar la ansiedad y el miedo, sin embargo, según la psicología emocional, el miedo es una de las seis emociones consideradas como primarias junto con la alegría, la tristeza, la sorpresa, la ira y el asco. Esta emoción se encuentra presente en todas las personas de todas las culturas, por lo tanto, debe tener alguna función importante en nuestro desarrollo. De hecho, es tan imprescindible que no podríamos vivir sin él.

Podemos definir el miedo como una respuesta autónoma y adaptativa que ejecuta nuestro cerebro al detectar una amenaza que puede ser real o imaginaria, que puede estar ocurriendo en el presente, puede ocurrir (o no) en el futuro o incluso ocurrió en el pasado. Se trata de una reacción que conlleva unos síntomas psicofisiológicos y que influye en lo que sentimos, pensamos y hacemos, de manera directa o indirecta, consciente o inconsciente, es decir, tiene un papel muy relevante en la toma de decisiones. Esto puede ser un ‘’arma de doble filo’’, ya que el miedo puede hacernos más precavidos ante una amenaza real, pero también puede frenarnos cuando lo que necesitamos es acelerar. Conocemos cuatro tipos de respuestas asociadas al miedo: la huida, la lucha/defensa, la inmovilidad y la sumisión. Además, conlleva una activación fisiológica que provoca síntomas como el aumento de sudoración (respuesta psicogalvánica), hiperventilación, aumento del ritmo cardiaco y del tono muscular, etc…

Pero, ¿El miedo es siempre adaptativo?

La palabra emoción procede del latín ‘’emotio’’, que significa movimiento o impulso. El miedo es una emoción que nos impulsa de alguna manera a escapar o evitar el peligro, pero por desgracia, en muchas ocasiones, esta emoción se convierte en un impedimento para el transcurso de una vida mentalmente saludable. Cada persona tiene sus propios miedos, que pueden ser debidos a amenazas o peligros reales y, por lo tanto, son miedos adaptativos, ya que estarían actuando bajo una función protectora o de supervivencia. Pero también pueden ser imaginarios, irracionales o exagerados; en este caso, podemos llamarlo miedo disfuncional, es decir, un miedo que no es adaptativo, que puede prolongarse en el tiempo de manera indefinida y producir importantes cambios en el comportamiento pudiendo desviar el rumbo de nuestra vida. De hecho, el miedo disfuncional, es el protagonista, o al menos participante, en muchos de los trastornos mentales más habituales que encontramos hoy en día en las consultas de psicología: Fobias específicas, trastornos de ansiedad (TAG), ataques de pánico, trastorno obsesivo compulsivo (TOC), depresión y trastorno de estrés postraumático (TEP), entre otros.

¿Cómo enfrentarnos al miedo?

Todas las emociones que podamos sentir (Alegría, tristeza, miedo…), sean agradables o desagradables, son positivas, ya que las emociones siempre tienen una función, son una señal de que estamos vivos y que reaccionamos al entorno que nos rodea. Debemos aceptar que por muchas cosas buenas que nos ocurran, siempre aparecerá un momento de tristeza o que por muy seguros que estemos de nosotros mismos, siempre aparecerá un miedo que nos retraiga. De igual forma, siempre que nos sintamos tristes, habrá momentos en los que veamos algo luz en el problema. Es muy difícil controlar las emociones que nos invaden, pero no es tan complicado controlar nuestros comportamientos. Debemos entender que lo que sentimos, pensamos y hacemos, está unido mediante un círculo vicioso en el que nosotros podemos influir desde el comportamiento (lo que hacemos). Las acciones que llevamos a cabo, provocan pensamientos y emociones, de manera que, hacer las cosas que te gustaría hacer, vivir como te gustaría vivir y comportarte con el mundo como quieres que el mundo se comporte contigo, puede llevarte a que tu circulo vicioso sea mucho más positivo y libre de miedos. En el artículo anterior, hablábamos sobre la evitación, la cual, no nos permite comprobar que, en muchos casos, aquello a lo que tenemos miedo irracionalmente, no es para tanto, no es peligroso en realidad o al menos lo es en mucho menor medida de lo que nosotros pensamos, y que provoca que nos perdamos experiencias que podrían haber sido muy positivas para nosotros. Es muy importante pararse a reflexionar de donde proceden nuestros miedos, ¿En qué se basan? ¿En algo que ocurrió una vez por casualidad? ¿En algo que nos contaron? ¿Por qué los demás no tienen un miedo que yo si tengo?…

No permitas que el miedo sea el que decide tu dirección, fija tus metas para conseguir la vida que deseas tener y comienza caminar hacia ellas. Y por supuesto, no tengas miedo a tener miedo.

 

Nuestros psicólogos en Málaga proporcionan a nuestros pacientes un ambiente saludable y soluciones orientadas a promover su bienestar y crecimiento personal.

Alameda principal, 45 1ºBMálaga 29001

Nuestros psicólogos en Málaga proporcionan a nuestros pacientes un ambiente saludable y soluciones orientadas a promover su bienestar y crecimiento personal.

Alameda principal, 45 1B29001 Málaga

Sitio web creado por Tonystam © 2021 Todos los derechos reservados. Uso de CookiesPolítica de Privacidad

Sitio web creado por Tonystam © 2021 Todos los derechos reservados. Uso de CookiesPolítica de Privacidad
Click to Hide Advanced Floating Content

En algunos casos, nos apoyamos en la realidad virtual. Más info.

Click to Hide Advanced Floating Content

En algunos casos, nos apoyamos en la realidad virtual. Numerosos estudios han demostrado su eficacia en combinación con las técnicas convencionales. Click aquí para más información.